El 9 de diciembre de 2012, el mundo de la música regional mexicana quedó conmocionado tras el accidente de un jet privado Learjet 25 que transportaba a la reconocida cantante mexico-estadounidense Jenni Rivera y a otras seis personas. La aeronave se estrelló al sur de Monterrey, Nuevo León, pocos minutos después de despegar del aeropuerto internacional de la ciudad.

Detalles del Accidente
El vuelo había sido contratado para trasladar a Rivera, junto con su maquilladora Jacob Yebale, su estilista Jorge Armando Sánchez Vásquez, su abogado Arturo Rivera y su publicista Mario Macías Pacheco, desde Monterrey hacia Toluca, cerca de la Ciudad de México, luego de que la artista ofreciera un concierto en la Arena Monterrey.
El jet despegó aproximadamente a las 3:20 a.m. hora local. Unos 15 minutos después, mientras ascendía hacia su nivel de crucero asignado, la aeronave entró repentinamente en un descenso pronunciado y desapareció de los radares. No se recibió ninguna llamada de auxilio por parte de la tripulación.

Los restos del avión fueron localizados más tarde del mismo día cerca de Iturbide, Nuevo León. Debido a la velocidad y el ángulo del impacto, la aeronave se desintegró completamente, resultando en la muerte instantánea de los siete ocupantes.
La Aeronave y su Historial
El avión era un Learjet 25 bimotor con matrícula estadounidense N345MC, fabricado en 1969 y operado por Starwood Management LLC. En 2005, este mismo avión estuvo involucrado en un incidente debido a un desequilibrio de combustible entre los tanques de las alas, aunque en aquel momento no se encontró ninguna falla técnica en el sistema de combustible y no hubo heridos.
Investigación y Causas
La investigación fue dirigida por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) de México, con la asistencia de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) de Estados Unidos.
Hallazgos Técnicos
El informe final emitido por la DGAC en diciembre de 2014 señaló que la investigación fue dificultosa debido a que el registrador de datos de vuelo fue destruido en el impacto y la grabadora de voz de la cabina nunca fue localizada. Sin embargo, el análisis de radar reveló que el avión sufrió una pérdida repentina de control mientras ascendía a 28,000 pies (8,500 m), entrando en un picado casi vertical.
- Ángulo de impacto: Se estimó en 89°.
- Velocidad: Superior a la velocidad máxima operativa de la aeronave.
Aunque algunos pilotos que habían volado previamente en el N345MC reportaron vibraciones anómalas en la columna de control, la NTSB descartó la hipótesis de una falla en el estabilizador horizontal tras realizar análisis de laboratorio, afirmando que no había datos fácticos que respaldaran dicha teoría.
Irregularidades de la Tripulación
El informe concluyó que la causa probable fue la "pérdida de control de la aeronave por razones indeterminadas". No obstante, se revelaron graves incumplimientos regulatorios por parte de la tripulación:
- El capitán, de 78 años, había excedido la edad máxima permitida para su función.
- El copiloto, de 21 años, no poseía la calificación de tipo válida para operar un Learjet 25.

