La Aviación Naval Portuguesa constituyó el componente aéreo de la Armada Portuguesa desde 1917 hasta 1957. A lo largo de cuatro décadas, esta fuerza fue fundamental para la seguridad costera y la soberanía marítima de Portugal, evolucionando a través de diversas denominaciones y misiones antes de su integración final en la Fuerza Aérea.
Evolución Organizativa
Aunque se conoce genéricamente como "Aviación Naval", el componente aéreo de la Marina pasó por varias designaciones oficiales que reflejan su crecimiento y cambio de estructura:
- Servicio de Aviación de la Armada (1917–1918)
- Servicio de Aeronáutica Naval (1918–1952)
- Fuerzas Aeronavales (1952–1958)
En 1958, las Fuerzas Aeronavales, que ya formaban parte de la Fuerza Aérea pero mantenían el control operativo de la Marina y eran operadas por personal naval, fueron disueltas y sus activos se integraron completamente en la Fuerza Aérea Portuguesa.

Orígenes y Fundación
Los inicios de la aviación naval en Portugal se remontan a 1916, cuando dos oficiales de la Marina, el 1TEN Artur de Sacadura Cabral y el GMAR AN António Joaquim Caseiro, fueron enviados a Francia para recibir entrenamiento de vuelo. Sacadura Cabral, en particular, desempeñó un papel crucial al estudiar los modelos de hidroaviones franceses para equipar el futuro servicio naval portugués.
La Estación Aérea Naval de Bom Sucesso
Sacadura Cabral fue el encargado de designar la ubicación para la primera estación aérea naval de hidroaviones, que se convirtió en el Centro de Aviación Naval de Bom Sucesso. Durante la Primera Guerra Mundial, ante la amenaza de los submarinos alemanes, se decidió equipar Bom Sucesso con hidroaviones antisubmarinos, rechazando la instalación de bases de dirigibles debido a los altos costes logísticos.
Creación Oficial y Operaciones Tempranas
El 28 de septiembre de 1917 se creó oficialmente el Servicio de Aviación de la Armada, separando su personal y material de la Escuela de Aviación Militar de Vila Nova da Rainha. Las operaciones independientes comenzaron en diciembre de 1917 con la llegada de dos hidroaviones F.B.A. a Bom Sucesso.
El Servicio de Aeronáutica Naval y la Expansión
En enero de 1918, el servicio fue renombrado como Servicio de Aeronáutica Naval. La cooperación internacional fue clave en este periodo: la Marina Francesa estableció una base en São Jacinto (Aveiro) para patrullas antisubmarinas, la cual fue entregada a Portugal al finalizar la guerra junto con diversos hidroaviones Donnet-Denhaut y Georges Levy.
Asimismo, la Marina de los Estados Unidos operó hidroaviones Curtiss HS-2L desde la isla de Faial (Horta), donando posteriormente cuatro de estas aeronaves a la Marina Portuguesa, que comenzaron a operar desde Bom Sucesso en 1923.
El Legado Actual
En 1993, la Marina Portuguesa reactivó un componente aéreo mediante la creación de la Esquadrilha de Helicópteros da Marinha (EHM), destinada a operar helicópteros embarcados en las fragatas de la clase Vasco da Gama. No obstante, las actividades de patrulla marítima, guerra antisuperficie y búsqueda y rescate (SAR) continúan siendo responsabilidad de la Fuerza Aérea Portuguesa.
