Un buque blanco (o barco blanco) es una embarcación, generalmente un buque de guerra obsoleto o capturado, que se utiliza como objetivo marino para la práctica de artillería naval o para la prueba de nuevas armas. Estos objetivos pueden emplearse con la intención de evaluar la eficacia de tipos específicos de municiones o bien utilizarse durante periodos prolongados para prácticas rutinarias con municiones no explosivas especializadas.
Debido a las posibles consecuencias de un pecio a la deriva, la preparación de estos buques requiere un cuidado meticuloso para evitar la contaminación ambiental o que se conviertan en un riesgo de colisión flotante o sumergida para la navegación marítima.
Justificación y Propósito

El hundimiento de buques de guerra redundantes es una forma eficaz de probar nuevas armas y embarcaciones de la manera más realista posible, permitiendo a los ingenieros y comandantes evaluar el impacto real de los proyectiles en estructuras metálicas y blindajes.
Preparación y Normativas Ambientales
Para cumplir con los estándares actuales de salud, seguridad y medio ambiente, los barcos deben someterse a una limpieza profunda. Esto implica la eliminación de todo material peligroso y contaminantes potenciales, como el asbesto y los refrigerantes. Además, en los casos donde el buque esté destinado a convertirse en un arrecife artificial, se deben crear salidas de escape para evitar que los buzos encuentren problemas en caso de accidente durante la exploración.
Ejemplos Históricos Notables
La Revolución de Paixhans
En septiembre de 1819, el ingeniero francés Henri-Joseph Paixhans propuso un sistema de espoletas para disparar proyectiles explosivos contra buques de madera, sustituyendo las sólidas balas redondas habituales. Tras la construcción de dos obuses de Paixhans en 1822, se realizaron pruebas en 1824 utilizando el Pacificateur, un buque de línea de 80 cañones. El efecto devastador de los disparos llevó a la adopción del cañón de Paixhans en 1827, marcando el fin de la era de los buques de madera y el inicio de los acorazados.
Pruebas de Blindaje y Control Remoto
En 1921, la Marina Real Británica utilizó el antiguo acorazado alemán SMS Baden para probar nuevos tipos de proyectiles. Los resultados indicaron que el blindaje de resistencia media no podía detener los proyectiles perforantes modernos, lo que llevó a los británicos a cambiar su esquema de blindaje a uno de "todo o nada" para sus nuevos acorazados.

El desarrollo de la tecnología de control remoto fue crucial. El HMS Agamemnon fue convertido en 1920-1921 para evaluar los daños causados por aviones y artillería. Posteriormente, la Marina de los Estados Unidos convirtió el USS Iowa (BB-4) en el primer buque blanco controlado por radio, hundido frente a las costas de Panamá durante ejercicios de flota.
Operaciones a Gran Escala y Casos Recientes
Durante la Operación Crossroads en 1946, se utilizaron 95 buques blanco en el Atolón de Bikini, incluyendo el USS Nevada y el crucero pesado alemán Prinz Eugen, para probar el efecto de las armas nucleares.

Más recientemente, en 1999, la Marina Real Australiana hundió el HMAS Torrens mediante un torpedo Mk48 disparado desde el submarino HMAS Farncomb. Esta prueba no solo sirvió para validar la capacidad de fuego de los submarinos de la clase Collins, sino que también proporcionó publicidad positiva tras una serie de problemas técnicos previos.

