Las escalas de magnitud sísmica se utilizan para describir la fuerza general o el "tamaño" de un terremoto. Es fundamental distinguir estas de las escalas de intensidad sísmica, que categorizan la severidad del sacudimiento del suelo en una ubicación específica. Mientras que la magnitud se determina mediante la medición de las ondas sísmicas registradas en un sismograma, las escalas de intensidad se basan en los efectos observados.

Magnitud frente a Intensidad
La corteza terrestre está sometida a tensiones por fuerzas tectónicas. Cuando esta tensión es lo suficientemente grande como para romper la corteza o superar la fricción entre bloques de roca, se libera energía en forma de ondas sísmicas que provocan el temblor de la tierra.
La magnitud es una estimación del tamaño relativo o fuerza de un terremoto y, por lo tanto, su potencial para causar sacudimientos. Está relacionada aproximadamente con la energía sísmica liberada.
La intensidad se refiere a la fuerza del sacudimiento en un lugar determinado. La intensidad local depende de varios factores además de la magnitud, siendo las condiciones del suelo uno de los más críticos. Por ejemplo, capas gruesas de suelo blando pueden amplificar las ondas sísmicas, mientras que las cuencas sedimentarias pueden resonar, aumentando la duración del temblor.

El Funcionamiento de las Escalas de Magnitud
Un terremoto irradia energía a través de diferentes tipos de ondas sísmicas. Para determinar la magnitud, los sismólogos identifican tipos específicos de ondas en un sismograma y miden características como la amplitud, la frecuencia, la duración y la orientación. Se realizan ajustes según la distancia al epicentro, el tipo de corteza y las características del sismógrafo utilizado.
Casi todas las escalas de magnitud mantienen la naturaleza logarítmica introducida por Charles Richter, lo que significa que cada unidad representa un aumento significativo en la amplitud y la energía.

La Escala de Richter (Magnitud Local)
Desarrollada en 1935 por Charles F. Richter, la escala de magnitud local (ML) estableció dos principios fundamentales:
- Escala Logarítmica: Cada unidad representa un aumento de diez veces en la amplitud de las ondas sísmicas. En términos de energía, cada unidad de magnitud representa un incremento aproximado de 32 veces en la energía liberada.
- Punto Cero: Richter definió el punto cero como un terremoto que, a 100 km de distancia, produce un desplazamiento horizontal máximo de 0.001 mm en un sismógrafo de torsión Wood-Anderson.
Es importante notar que la escala de Richter puede subestimar la fuerza de terremotos muy distantes (más de 600 km), terremotos profundos o eventos extremadamente fuertes, un fenómeno conocido como saturación.

