El líquido cefalorraquídeo (LCR) es un fluido corporal transcelular, claro y transparente, que se encuentra dentro del tejido meníngeo que rodea el cerebro y la médula espinal de los vertebrados, así como en los ventrículos cerebrales. Este fluido es esencial para la supervivencia y el funcionamiento óptimo del sistema nervioso central (SNC).

Funciones Principales del LCR
El LCR es producido principalmente por las células epiteliales en los plexos coroideos de los ventrículos cerebrales y es absorbido en las granulaciones aracnoideas. En los seres humanos, existen aproximadamente 125 mL de LCR en cualquier momento, y se generan unos 500 mL cada día.
Sus funciones fundamentales incluyen:
- Protección Mecánica: Actúa como un amortiguador o colchón, proporcionando protección mecánica e inmunológica básica al cerebro dentro del cráneo.
- Autoregulación: Juega un papel vital en la autorregulación cerebral del flujo sanguíneo.
- Soporte Nutricional e Inmunológico: Facilita el transporte de nutrientes y la eliminación de desechos metabólicos.

Ubicación y Circulación
El LCR ocupa el espacio subaracnoideo (entre la aracnoides y la piamadre) y el sistema ventricular que rodea y se encuentra dentro del cerebro y la médula espinal. Llena los ventrículos, las cisternas, los surcos y el canal central de la médula espinal.
El Recorrido del Fluido
El flujo del LCR es pulsátil, impulsado por el ciclo cardíaco. El recorrido sigue este orden:
- Ventrículos Laterales: La mayoría del LCR se produce aquí.
- Forámenes Interventriculares: El fluido pasa a través de ellos hacia el tercer ventrículo.
- Tercer Ventrículo: El fluido continúa su camino.
- Acueducto Cerebral: Conecta el tercer ventrículo con el cuarto.
- Cuarto Ventrículo: Desde aquí, el fluido sale hacia el espacio subaracnoideo a través de cuatro aberturas: el canal central de la médula espinal, la abertura mediana y las dos aberturas laterales.

Conexión con el Oído Interno
Existe una conexión entre el espacio subaracnoideo y el laberinto óseo del oído interno a través del conducto perilinfático, haciendo que la perilinfa sea continua con el LCR en el 93% de las personas.

Composición y Análisis Clínico
El LCR se deriva del plasma sanguíneo pero es significativamente diferente. Es casi libre de proteínas en comparación con el plasma y tiene niveles de electrolitos distintos: presenta niveles de sodio más altos y de cloruro más bajos.
Características Químicas
| Componente | LCR | Plasma Sanguíneo |
|---|---|---|
| Proteínas | Muy bajas (15-40 mg/dL) | Altas |
| Sodio | Más alto | Estándar |
| Cloruro | Más bajo | Estándar |
Normalmente, el LCR está libre de glóbulos rojos y contiene menos de 5 glóbulos blancos por mm³. Un aumento en el recuento de glóbulos blancos (pleocitosis) puede indicar inflamación o infección, como la meningitis.
Diagnóstico mediante Punción Lumbar
Una muestra de LCR puede obtenerse mediante una punción lumbar alrededor de la médula espinal. Este procedimiento se utiliza para medir la presión intracraneal y diagnosticar enfermedades, incluyendo infecciones del cerebro o de las meninges circundantes.
Desarrollo Embrionario
El desarrollo del LCR comienza temprano en la etapa embrionaria. Alrededor de la quinta semana, el tubo neural, formado a partir del ectodermo, contiene LCR antes del desarrollo de los plexos coroideos. A medida que el prosencéfalo, mesencéfalo y rhombencéfalo se desarrollan, el LCR llena el canal neural y la circulación se vuelve visible alrededor del día 41 de desarrollo.
