La Organización Internacional del Trabajo (OIT) es una agencia especializada de las Naciones Unidas (ONU) cuyo mandato principal es promover la justicia social y económica mediante el establecimiento de normas internacionales del trabajo. Fundada en octubre de 1919 bajo la Sociedad de Naciones, es una de las agencias más antiguas y fundamentales del sistema onusiano.

Misión y Estándares Laborales
La OIT cuenta con 187 Estados miembros y tiene su sede en Ginebra, Suiza. Sus normas buscan garantizar que el trabajo sea accesible, productivo y sostenible en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad. Estas normas se plasman en 193 convenios y tratados, de los cuales ocho se consideran fundamentales según la Declaración de Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo de 1998.
Estos principios fundamentales protegen:
- La libertad de asociación y el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva.
- La eliminación del trabajo forzoso u obligatorio.
- La abolición del trabajo infantil.
- La eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación.
Estructura Tripartita Única
A diferencia de otras agencias de la ONU, la OIT posee una estructura de gobierno tripartita. Esto significa que todas las normas, políticas y programas requieren la discusión y aprobación de representantes de tres grupos: gobiernos, empleadores y trabajadores.

Órganos Principales
- La Conferencia Internacional del Trabajo: Se reúne anualmente para formular las normas internacionales del trabajo.
- El Consejo de Administración: Actúa como el consejo ejecutivo, decidiendo la política y el presupuesto de la agencia.
- La Oficina Internacional del Trabajo: Es la secretaría permanente que administra la organización e implementa sus actividades.
Liderazgo y Gobernanza
El secretariado está dirigido por el Director General, cargo que actualmente ocupa Gilbert Houngbo (Togo), elegido en 2022. Houngbo es el primer Director General africano en la historia de la organización.
Hitos Históricos y Futuro del Trabajo
Dos momentos clave definieron la trayectoria de la OIT: el Tratado de Versalles de 1919, que creó la organización, y la Declaración de Filadelfia de 1944, que reafirmó el principio fundamental de que "el trabajo no es una mercancía".
En 2019, la OIT convocó la Comisión Global sobre el Futuro del Trabajo, proponiendo recomendaciones para enfrentar los desafíos del siglo XXI, incluyendo una garantía laboral universal y la protección social desde el nacimiento hasta la vejez.

