Una parure es un conjunto de diversas piezas de joyería que combinan entre sí, una tendencia que alcanzó su máxima popularidad en la Europa de principios del siglo XIX. Estos conjuntos no solo servían como adornos, sino como símbolos de estatus y sofisticación.
Terminología y Composición
Típicamente, una parure completa consiste en una combinación de collar, pendientes, broche, brazalete y, frecuentemente, una diadema o tiara. Cuando el conjunto es más reducido, se denomina demiparure, el cual puede consistir en tan solo dos piezas a juego, como un collar y pendientes o un broche y pendientes.
Diseño y Versatilidad
La parure no es una pieza estática, sino que posee un carácter modular. Esto permitía que las joyas fueran reconfiguradas para mantenerse a la moda y adaptarse a diferentes ocasiones. Los miembros de la corte y las personas de rangos sociales elevados competían por contratar a los mejores joyeros para crear colecciones imaginativas y elaboradas que elevaran su prestigio social.
Algunos collares podían usarse intactos o desmontarse temporalmente para convertirse en brazaletes, colgantes, adornos para el cabello o broches, utilizando componentes intercambiables y sistemas de cierre complejos.

Historia y Evolución
Se atribuye a los artesanos bajo el reinado de Luis XIV en el siglo XVIII las primeras invenciones de la parure. En aquella época, los diamantes combinados con plata eran la elección predilecta. Un ejemplo notable fue el conjunto creado para la boda de Mademoiselle d'Aubigné, que incluía pendientes, dos colgantes, bucles y cierres para las mangas, 32 botones y un gran lazo.
Napoleón Bonaparte fue un gran promotor de estas suites de gemas, regalando conjuntos fastuosos a su primera esposa, Joséphine, para que los luciera en funciones estatales. Posteriormente, obsequió conjuntos similares a su segunda esposa, Marie-Louise, incluyendo uno fabricado en acero cortado.

A partir de mediados del siglo XIX, surgieron las parures fabricadas con joyería de cabello o piezas de azabache, diseñadas específicamente como vestimenta de luto.
Ejemplos Notables de Parures Reales
- Joséphine, Emperatriz de los Franceses: Lució una parure de esmeraldas y perlas hacia 1807.
- Reina María Amalia de Francia: Poseía una impresionante colección de zafiros.
- Reina Isabel II: Utilizó la Parure de Aguamarina Brasileña en diversas ocasiones oficiales.
- Reina Silvia de Suecia: Ha lucido la Demiparure de Topacio Rosa combinada con una tiara de diamantes.
- Reina Mary de Dinamarca: Posee la Parure de Rubíes Danesa.
