La persecución de los homosexuales durante el régimen nazi representó uno de los episodios más oscuros y violentos de la discriminación contra las minorías sexuales en la historia moderna. Bajo el mando de Adolf Hitler, el Estado nazi implementó una política sistemática de represión, encarcelamiento y exterminio basada en la ideología de la "pureza racial" y la moralidad conservadora.

Antecedentes y el Párrafo 175
Antes de 1933, los actos homosexuales masculinos ya eran ilegales en Alemania bajo el Párrafo 175 del Código Penal Alemán. Sin embargo, esta ley no se aplicaba de manera consistente, lo que permitió el florecimiento de una cultura gay vibrante en las principales ciudades alemanas, especialmente en Berlín, que se convirtió en un centro mundial de vanguardia sexual y derechos LGBT.
En la década de 1920, Alemania fue el hogar del primer movimiento homosexual organizado, con la creación de las primeras publicaciones periódicas y la primera organización de derechos homosexuales del mundo en 1897. No obstante, el ascenso del Partido Nazi cambió drásticamente este panorama.
El Ascenso del Terror (1933-1935)
Tras la toma del poder nazi en 1933, la infraestructura del movimiento homosexual —incluyendo clubes, organizaciones y publicaciones— fue desmantelada inmediatamente. El régimen consideraba la homosexualidad como una "conspiración judía" destinada a socavar la fuerza y la moral del pueblo alemán.
La Purga de Röhm y el endurecimiento de la ley
Un punto de inflexión ocurrió en 1934 con la Purga de Röhm, donde Hitler eliminó a Ernst Röhm, un prominente líder nazi y homosexual, utilizando la orientación sexual como pretexto para una purga política. A partir de entonces, la persecución de los homosexuales se convirtió en una prioridad del estado policial nazi.
En 1935, una revisión del Párrafo 175 amplió la definición de "actos contrarios a la naturaleza", facilitando enormemente las detenciones y condenas. Ya no se requería una prueba física de penetración, sino que gestos, miradas o palabras podían ser motivo de arresto.
Impacto y Consecuencias
Se estima que entre 1933 y 1945, aproximadamente 100,000 hombres fueron arrestados bajo cargos de homosexualidad. De estos, unos 50,000 fueron sentenciados por tribunales civiles y miles más por tribunales militares y especiales.
- Campos de Concentración: Entre 5,000 y 6,000 hombres fueron enviados a campos de concentración, donde fueron obligados a llevar el triángulo rosa como marca de identificación.
- Tasa de Mortalidad: La tasa de mortalidad de los prisioneros homosexuales fue estimada en un 60%, una cifra superior a la de muchos otros grupos de prisioneros.
- Eutanasia: Algunos hombres fueron sentenciados a muerte o asesinados en centros de eutanasia nazis.
El Olvido y la Reivindicación
A diferencia de otros grupos víctimas del nazismo, los homosexuales no fueron reconocidos inicialmente como víctimas tras la guerra. Debido a que la homosexualidad siguió siendo ilegal en los estados sucesores de Alemania, muchos sobrevivientes permanecieron en silencio por miedo a nuevas condenas.
No fue hasta el movimiento de liberación gay de la década de 1970 que la persecución nazi recibió atención pública masiva, y el triángulo rosa fue reapropiado como un símbolo de orgullo y lucha por los derechos LGBT.


