Podgora es una encantadora localidad situada en el condado de Split-Dalmacia, Croacia. Ubicada estratégicamente en la costa adriática de Dalmacia, se encuentra a 65 km al sur de Split y a 135 km al norte de Dubrovnik, posicionándose como un punto ideal para explorar la belleza natural y cultural de la región.

Economía y Población
La economía de Podgora se basa principalmente en el turismo, lo que se refleja en su infraestructura hotelera. Con cinco hoteles, la localidad cuenta con cuatro veces más camas disponibles que habitantes permanentes, subrayando su importancia como destino vacacional.
Distribución de la Población
En 2021, el municipio contaba con 2,233 residentes distribuidos en cinco asentamientos:
- Drašnice: 286 habitantes
- Gornje Igrane: 3 habitantes
- Igrane: 347 habitantes
- Podgora: 1,181 habitantes
- Živogošće: 416 habitantes
Historia de Podgora
La historia de Podgora se remonta a la Edad Media. A finales del siglo XV, la región cayó bajo el dominio otomano junto con la región de Primorje. Sin embargo, la primera mención escrita en 1571 indica que pasó a la protección veneciana tras la derrota otomana en la Batalla de Lepanto.
La zona fue escenario de constantes conflictos, especialmente durante la Guerra de Candia a mediados del siglo XVII, donde los habitantes de Podgora se alinearon con los venecianos. Tras ser devastada por las guerras, la zona fue repoblada en 1817 por personas procedentes de la región de Imotski y Herzegovina.

Personajes Ilustres y Legado
Podgora es la cuna de Don Mihovil Pavlinović, un sacerdote, político y escritor que destacó por ser la primera persona en hablar croata en el parlamento de Dalmacia, luchando por la unificación de Dalmacia y Croacia.
Turismo y Segunda Guerra Mundial
El turismo organizado comenzó en 1922 con la construcción del primer hotel, el "Praha". Durante la Segunda Guerra Mundial, el 10 de septiembre de 1942, los partisanos yugoslavos fundaron la Marina Partisana en Podgora.
En 1962, el presidente Josip Broz Tito inauguró un monumento en una colina sobre el puerto de Podgora, titulado "Las alas de una gaviota", en memoria de los eventos de la Segunda Guerra Mundial.



