Simon van den Bergh (26 de octubre de 1819 - 6 de abril de 1907) fue un destacado empresario holandés cuya visión y estrategia comercial transformaron la industria de las grasas vegetales en Europa. Es reconocido principalmente por haber fundado una de las primeras fábricas de margarina en los Países Bajos en 1872.

Expansión y Estrategia en Alemania
En 1888, año en que su hijo Samuel se incorporó a la empresa, Simon van den Bergh expandió sus operaciones abriendo una fábrica en Kleve, Alemania, denominada Van den Bergh Margarine Works. Esta decisión no fue solo una cuestión de crecimiento, sino una maniobra estratégica para evadir los altos aranceles que el Imperio Alemán imponía sobre la mantequilla y la margarina importadas.
Esta planta en Kleve se convirtió en un centro de innovación. En 1904, la fábrica introdujo la marca Sanella, un producto innovador para la época, elaborado a base de leche de almendras, lo que diversificó su oferta en el mercado europeo.
El Camino hacia la Creación de Unilever
La trayectoria de Simon van den Bergh sentó las bases para un imperio global. Tras su fallecimiento, el legado de su empresa continuó evolucionando. En el verano de 1929, las fábricas de margarina de Jurgens & Prince en Goch y Van den Bergh en Kleve se fusionaron para formar Margarine Unie.
Posteriormente, esta nueva entidad, Margarine Unie, se fusionó con el fabricante inglés de jabones Lever Brothers, dando lugar al nacimiento de la moderna corporación multinacional Unilever, una de las empresas de consumo más grandes del mundo hoy en día.