La Teología de Princeton fue una tradición de teología reformada y presbiteriana conservadora que floreció en el Seminario Teológico de Princeton desde su fundación en 1812 hasta la década de 1920. Esta corriente se caracterizó por un esfuerzo constante por equilibrar el rigor intelectual con una fe cristiana ferviente, buscando expresar un evangelicalismo cálido bajo los más altos estándares académicos.

Historia y Evolución
La base de esta tradición fue preparada por figuras como William Tennent Sr., Gilbert Tennent, William Tennent Jr. y Jonathan Edwards. Sin embargo, los pilares fundamentales de la Teología de Princeton fueron Archibald Alexander, Charles Hodge, A. A. Hodge y B. B. Warfield. Estos teólogos buscaron defender la ortodoxia calvinista de la "Escuela Antigua" (Old School) frente a las corrientes liberales.
Para la difusión de sus ideas, fue fundamental la publicación del Biblical Repertory, posteriormente renombrado como Princeton Review. A través de esta revista, contribuyeron académicos como Albert Baldwin Dod, Lyman Hotchkiss Atwater y John Breckinridge.
La Transición a Westminster
Hacia la década de 1920, la influencia del liberalismo teológico comenzó a permear el seminario. Ante la imposición de un programa de "evangelicalismo amplio" por parte de la Iglesia Presbiteriana en los Estados Unidos de América, los últimos defensores de la tradición de Princeton abandonaron la institución para fundar el Seminario Teológico de Westminster. Entre los sucesores notables se encuentran J. Gresham Machen, Cornelius Van Til, Geerhardus Vos y John Murray, siendo Machen y Robert Dick Wilson los representantes directos de la tradición presbiteriana estadounidense.
Fundamentos Teológicos
El historiador Mark Noll identifica los motivos principales de la Teología de Princeton como la devoción a la Biblia, la preocupación por la experiencia religiosa, la sensibilidad hacia la experiencia estadounidense y el uso exhaustivo de las confesiones presbiterianas, los sistemáticos reformados del siglo XVII y la filosofía del sentido común escocesa.
Rigor Académico y Escritural
Aunque la lealtad a la Biblia era común en el siglo XIX, Princeton se distinguió por el rigor académico con el que abordó las Escrituras. Charles Hodge, por ejemplo, defendió la fidelidad bíblica como la mejor protección contra la crítica superior y el enfoque excesivamente experiencial de Friedrich Schleiermacher.
Conexión con la Tradición Reformada
Los teólogos de Princeton se veían a sí mismos como herederos directos de Juan Calvino. Utilizaban la dogmática de Francis Turretin, un escolástico reformado del siglo XVII, como su libro de texto principal. Preferían los sistemas teológicos de los siglos XVI y XVII, considerando que las diversas confesiones reformadas eran voces armoniosas que destilaban la enseñanza fundamental de la Biblia.
