El 1 de septiembre de 2018, el Vuelo 579 de Utair, un Boeing 737-800 en un vuelo doméstico programado desde Moscú hacia Sochi, Rusia, sufrió un grave accidente durante el aterrizaje. Con 164 pasajeros y 6 tripulantes a bordo, la aeronave se salió de la pista y se incendió, resultando en 18 personas heridas y la muerte de un empleado del aeropuerto debido a un ataque cardíaco durante las labores de emergencia.

Detalles de la Aeronave y la Tripulación
El avión involucrado fue un Boeing 737-8AS fabricado en el año 2002, con número de serie 29937 y matrícula bermudeña VQ-BJI. Al momento del accidente, la aeronave contaba con 45,745 horas de vuelo y 23,434 ciclos de despegue y aterrizaje.
La tripulación estaba compuesta por el capitán Alexei Alekseevich Shnyrev (51 años), con 14,000 horas de vuelo, y el primer oficial Sergei Eduardovich Ivanov (53 años), con 12,277 horas de vuelo. Ambos pilotos estaban debidamente calificados en las variantes Classic y Next Generation del Boeing 737 y habían completado el entrenamiento de gestión de recursos de la tripulación (CRM).
El Accidente
El vuelo partió del Aeropuerto de Vnukovo a las 12:30 am hora local. Tras abortar los dos primeros intentos de aproximación a Sochi, la tripulación decidió realizar un tercer intento que terminó en tragedia. El avión tocó tierra a las 2:57 am y se salió de la pista 06, deteniéndose en el lecho del río Mzymta, donde se incendió inmediatamente.
La evacuación fue rápida, aunque 18 ocupantes sufrieron quemaduras e intoxicación por monóxido de carbono. El fuego fue extinguido en ocho minutos por los servicios de emergencia del aeropuerto.
Investigación y Causas
La investigación fue llevada a cabo por el Comité de Aviación Interestatal (IAC) de Rusia, con la participación de la NTSB de Estados Unidos y la AAIB del Reino Unido. El informe final, publicado el 12 de diciembre de 2019, determinó que la causa principal fue la negligencia de la tripulación al ignorar repetidas advertencias de cizalladura del viento (windshear) a baja altura.
Además, se señalaron los siguientes factores contribuyentes:
- Violación de los procedimientos operativos estándar.
- Uso inadecuado del piloto automático.
- Deficiencias en el entrenamiento de gestión de recursos de la tripulación (CRM).
- Despliegue tardío de los spoilers.


